La banda madrileña ofreció un concierto ante cientos de internos dentro de una iniciativa organizada por Stairway to Rock para acercar la música en directo a personas privadas de libertad.
La música en directo llegó el pasado 25 de septiembre al Centro Penitenciario Madrid V de Soto del Real de la mano de Easy Rider. La banda madrileña ofreció un concierto de Heavy Metal organizado conjuntamente con Stairway to Rock, dentro de las iniciativas destinadas a acercar actividades culturales a los centros penitenciarios.
El grupo actuó ante cientos de internos en el salón de actos del centro, donde repasó diferentes etapas de su trayectoria y presentó parte del repertorio de Maniphesto, su trabajo más reciente, publicado en 2025.
Easy Rider repasa su trayectoria
El concierto permitió recorrer la carrera de Easy Rider, una formación con una trayectoria discográfica que comenzó en 1997 y que continúa desarrollándose dentro de la escena Heavy Metal nacional.
La banda estuvo formada para la ocasión por Dess a la voz, José Antonio Villanueva al bajo, Javier Villanueva y Daniel Castellanos a las guitarras y José María Roldán a la batería.
La actuación se realizó además de manera altruista, como parte de esta iniciativa para facilitar el acceso a la música en directo dentro del centro penitenciario.
Música en directo como actividad cultural
La iniciativa se enmarca en las actividades destinadas a acercar la cultura y la música en directo a las personas privadas de libertad.
Desde Stairway to Rock se plantea la música como una herramienta que puede contribuir a generar espacios de participación y favorecer procesos relacionados con la reinserción, llevando propuestas musicales que habitualmente se desarrollan en salas y festivales a otros contextos.
La organización ha agradecido la colaboración de la dirección, funcionarios, trabajadores e internos del Centro Penitenciario Madrid V, así como la participación de Easy Rider en esta jornada.
Con actuaciones como esta, el Heavy Metal amplía sus escenarios habituales y demuestra que la música en directo también puede encontrar su espacio dentro de iniciativas culturales desarrolladas en centros penitenciarios.










